jueves, 3 de octubre de 2019

El tabú de los impuestos

Al escuchar la palabra impuestos, es casi inevitable pensar: “quieren quitarme mi dinero”, “me están robando”, “son gastos innecesarios”. Pero ¿Qué tan acertadas son estas ideas?

Técnicamente, los impuestos de los productos y servicios los paga el cliente al negocio que los está vendiendo, cediendo a este el poder de trasladar ese dinero excedente del impuesto a la autoridad competente. Es decir, el impuesto jamás forma parte de los ingresos de la empresa.

Si esto es así de fácil, ¿Por qué la gente cree que pagar impuestos reduce los ingresos del negocio? La respuesta es sencilla: porque al establecer el precio de los productos no se considera todo lo que implica su producción, comercialización, las ganancias e impuestos (por mencionar algunos).

No todo el dinero que se recibe por la venta de un producto o servicio debe ser considerado como ganancia.

Actualmente la gente aún confunde ventas con ganancias, gastos con costos e incluso ingresos con dinero. Por ejemplo:

          Javier es un panadero que vende panquecitos a $15.00, la venta parece ir bien puesto que      vende 12 panquecitos al día. Él puso el precio porque ha visto que las panaderías de la ciudad venden panquecitos a ese precio. Solamente ha considerado las materias primas como parte del costo de su producto, el cual es de 3 pesos por panqué, por lo que piensa que a cada panquecito le está ganando $12.00 por pieza. Sin embargo, al final del mes debe de pagar: el gas ($500.00), la luz ($100.00), debe considerar el consumo de la gasolina de su camioneta que es la que utiliza para comprar las materias primas ($2000) y lo más importante, no ha determinado la ganancia que ha querido percibir, además de su tiempo invertido de trabajo (mano de obra).

          Javier ha considerado que con lo que tiene que pagar en el mes le es imposible pagar impuestos porque de los $3,600.00 que le habían quedado de ganancia por venta de panqués al trabajar 25 días del mes, le queda muy poco para él (aprox. $1000.00, sin contar la mano de obra) y pagar los impuestos le supondrían $621.00, ¡más de la mitad de lo que le ha sobrado! Así que considera que si no paga impuestos tiene mayor ganancia.

Lo que no sabe es que, si antes de estipular el precio hiciera un análisis de costos, identificando sus gastos, costos e impuestos, podría pagar sin sentir que le afecte. Como contribuyente podría acceder a beneficios como: negociar los precios con proveedores formales para sus materias primas, mejorando la calidad de sus panquecitos y recibir facilidades de financiamiento para hacer crecer su negocio. Sin olvidar que él podría tener un mejor control de sus ganancias al saber los gastos que su producto le supone y así reducirlos de ser necesario.

El problema en muchas ocasiones no son los impuestos, es la forma en la que se comercializa un producto, en la que se percibe al negocio y las viejas creencias que se han heredado sobre el emprendimiento.

¿Tienes dudas sobre como manejar los costos de tus productos? Mándanos un correo a info@pro-3.com.mx para mandarte toda la información que requieras al o coméntanos en este blog al respecto.

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